Existen diferentes tipos de liderazgo empresarial, pero hay un elemento en común en la dirección de equipos: las expectativas del responsable, que pueden influir mucho en los resultados del día a día. La forma de asignar tareas, ofrecer feedback, reconocer el esfuerzo o reaccionar ante un error transmite constantemente mensajes sobre lo que se espera de cada persona: en este post te contamos qué es el efecto Pigmalión y cómo las expectativas del jefe afectan al rendimiento del equipo.
Qué es el efecto Pigmalión y por qué importa en una empresa
Este concepto se basa en una premisa: las expectativas que tenemos sobre otra persona pueden terminar influyendo en su comportamiento y en su rendimiento.
También te puede interesar: Consejos para fortalecer las relaciones entre directivos
Cuando alguien espera que otra persona sea capaz de conseguir buenos resultados, suele tratarla de una manera coherente con esa expectativa. Puede darle más oportunidades, confiarle responsabilidades importantes, dedicar más tiempo a explicarle una tarea o interpretar sus errores como parte natural del aprendizaje.
Con el paso del tiempo, este empleado ganará confianzas, aprenderá más y mejorará su desempeño laboral al haber recibido un refuerzo positivo por parte de su líder. Esto se traduce en que, de alguna manera, la expectativa inicial empieza a convertirse en realidad.
También puede ocurrir justo lo contrario. Si un responsable considera que un trabajador no está preparado, tiene pocas capacidades o probablemente cometerá errores, puede darle tareas menos importantes , supervisarlo en exceso o contar menos con él.
En este caso el empleado percibe esa falta de confianza y puede acabar mostrando menos iniciativa, asumiendo menos responsabilidades y obteniendo peores resultados, además de cometer errores debido a la presión que siente.
Por eso, esto no va de ser optimista o pensar que todo el mundo puede hacerlo todo. Se trata de comprender que las expectativas influyen en nuestra conducta hacia los demás y que esa conducta puede contribuir a su rendimiento.
Cómo utilizar el efecto Pigmalión para mejorar el liderazgo
Conocer este efecto y utilizarlo a tu favor no consiste en elogiar constantemente a los empleados ni en transmitir expectativas poco realistas.
También te puede interesar: Efecto red: por qué algunos negocios crecen más rápido que otros
La confianza no tiene ninguna relación con las capacidades o los recursos disponibles y también puede generar frustración. Lo importante es construir expectativas exigentes pero razonables y acompañarlas de las condiciones necesarias para que cada persona pueda cumplirlas.
Por eso, es buena idea empezar revisando cómo repartes las oportunidades dentro del equipo. Si siempre encargas proyectos importantes a las mismas personas, estás impidiendo que otros trabajadores demuestren capacidades que todavía no han tenido ocasión de mostrar. No hay que dar responsabilidades a quien no está preparado para ello, pero sí valorar de un modo equitativo a todos los miembros de tu equipo de trabajo.
Debes prestar atención al lenguaje. Decir "sé que puedes encargarte de esta tarea y, si surge algún problema, lo revisamos" transmite un mensaje muy distinto a controlar cada movimiento porque se presupone que algo saldrá mal.
Igualmente importante es ofrecer un feedback basado en comportamientos concretos. Si hay un comercial que no está cumpliendo con las expectativas, no concluyas con un “no sirve para vender,” ya que es más útil señalar que necesita mejorar la preparación de las reuniones comerciales o aprender a responder determinadas objeciones de los clientes.
En MASMOVIL Negocios esperamos que te haya resultado útil descubrir qué es el efecto Pigmalión y cómo puedes crear un entorno de trabajo basado en la confianza y unos objetivos realistas. Para aplicarlo a tu favor, solo tienes que encontrar un punto intermedio entre la motivación y la asignación de responsabilidades de forma clara y efectiva.