Encontrar buenos profesionales se ha convertido en uno de los principales retos para muchas empresas. En cada vez más sectores ofrecer un salario competitivo ya no es suficiente para destacar entre todas las oportunidades disponibles. Y es que las personas también valoran la flexibilidad, el ambiente de trabajo, las posibilidades de desarrollo y la RSC, entre otros aspectos. En este post analizamos cómo crear una propuesta de valor al empleado que te permita captar al mejor talento, sin depender solo del sueldo.

Qué debe incluir una propuesta de valor al empleado

La importancia de la imagen que proyecta una compañía hacia el exterior y de la percepción que tienen los candidatos sobre ella es importante. Una empresa puede comunicar que cuida a sus equipos, pero lo importante es que después esa promesa se refleje en el día a día.

La propuesta de valor al empleado debe poder mostrar a cualquier posible empleado los motivos por los que debería querer trabajar y continuar en esta empresa. Y muy importante: la respuesta no puede limitarse a una cifra en la nómina.

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Si bien es cierto que el sueldo sigue siendo un factor esencial, especialmente en un contexto marcado por la inflación y el aumento del coste de vida, hay otros elementos que influyen mucho en la decisión de aceptar un puesto o permanecer en él. Y uno de los más importantes es la flexibilidad.

El teletrabajo abre muchas puertas

Este aspecto sin duda destaca en una buena propuesta de valor al empleado. La posibilidad de teletrabajar algunos días, adaptar los horarios o disponer de cierta autonomía facilita la conciliación y seguramente acabe por marcar la diferencia frente a una oferta aparentemente similar.

No todas las empresas pueden ofrecer un modelo completamente remoto, pero sí pueden estudiar fórmulas que permitan organizar mejor la jornada y reducir desplazamientos innecesarios.

Desarrollo profesional

También tienen mucho peso las oportunidades de crecimiento. Un trabajador que no ve posibilidades de aprender, asumir nuevas responsabilidades o avanzar dentro de la compañía probablemente acabará buscando otro proyecto.

Por eso, una buena propuesta debe incluir formación, acompañamiento y un plan de desarrollo profesional que permita conocer qué opciones existen a medio y largo plazo. De esta manera, tus empleados o futuro talento verá que hay posibilidades de crecer dentro de tu empresa.

Ambiente laboral

Cada vez más empleados buscan empresas con una cultura basada en la comunicación, el respeto y el reconocimiento. Esto puede ser incluso más atractivo que otra empresa con mejor salario pero que mantiene una organización excesivamente rígida o un entorno de presión constante.

Beneficios sociales

Seguro médico, ayuda para el transporte, planes de formación, días libres adicionales, servicios de bienestar o facilidades para la conciliación son algunos ejemplos. Lo importante no es acumular ventajas sin criterio, sino ofrecer aquellas que respondan realmente a las necesidades de la plantilla.

Cómo crear una propuesta de valor atractiva

El primer paso es escuchar a tu equipo de trabajo para saber qué es lo que necesitan. Puedes utilizar encuestas internas,entrevistas o conversaciones periódicas con las que descubrir qué aspectos se valoran más y cuáles necesitan mejorar.

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Además, es muy importante diferenciar entre perfiles y etapas profesionales. Una persona que acaba de incorporarse puede estar más interesada en la formación y el acompañamiento, mientras que un trabajador con hijos quizá valore especialmente la flexibilidad y la conciliación. Del mismo modo, un perfil sénior puede buscar autonomía, reconocimiento o la posibilidad de transmitir sus conocimientos a otros compañeros.

Después hay que analizar qué ofrece la competencia para saber cuáles son las expectativas habituales del mercado y detectar oportunidades en las que puedas ofrecer una propuesta diferenciada a las de tus competidores.

Por último, crea una promesa sencilla y realista y revísala de forma periódica para que se ajuste a las necesidades del sector. Ten en cuenta que una medida que hace unos años era diferencial puede haberse convertido en algo habitual, mientras que otras necesidades pueden haber adquirido más importancia.

En MASMOVIL Negocios esperamos que te haya resultado útil descubrir qué es la propuesta de valor al empleado y por qué puede ser una herramienta clave para atraer a los mejores candidatos a tu empresa.

Y tú, ¿ya sabías cómo crear una propuesta de valor al empleado?