Durante años hemos intentado adivinar qué quieren nuestros clientes a partir de su rastro digital: qué páginas visitan, cuánto tiempo pasan en ellas o qué productos dejan olvidados en el carrito. Pero con las nuevas normativas, ya no es tan fácil. Y aquí es donde entra Zero-Party Data, un concepto perfecto para tus campañas de marketing.
Como te decíamos, el modelo de estudiar patrones de tus clientes a través de su rastro digital hace aguas. Las cookies de terceros tienen los días contados, los usuarios cada vez son más celosos de su privacidad y la normativa, con el RGPD a la cabeza, no deja mucho margen para improvisar.
Así que más vale que conozcas Zero-Party Data, un sistema que te permitirá conocer datos de tus clientes perfectos para cualquier campaña de marketing de forma muy efectiva y sin saltarte ninguna normativa.
Qué es el Zero-Party Data
El Zero-Party Data son los datos que tus clientes te entregan de forma voluntaria y consciente. Así que no estamos hablando de información que deduces observando su comportamiento, sino de lo que ellos mismos te cuentan: sus preferencias, sus intereses, cómo quieren que te comuniques con ellos o qué esperan de tu marca.
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Para entenderlo mejor, hay tres tipos de datos: los datos de terceros (también conocidos como third-party data) y que son los que compras o consigues a través de otras empresas, sin que el usuario tenga ninguna relación directa contigo.
Los datos propios (conocidos como first-party data) son los que recoges tú mismo cuando alguien navega por tu web o compra en tu tienda online, como su historial de pedidos. Y el Zero-Party Data es otro tipo de recolección de datos en el que es el cliente quien decide compartirlo contigo, sabiendo para qué lo vas a usar.
Pongamos un ejemplo de Zero-Party Data sencillo para que entiendas bien la idea: supongamos que tienes una tienda de cosmética y tu web detecta que alguien ha mirado varias cremas hidratantes, estás trabajando con first-party data y estás haciendo una suposición. Pero si esa misma persona responde a un pequeño cuestionario y te dice que tiene la piel sensible y que prefiere productos veganos, ya no tienes que suponer nad, sino que lo sabes porque te lo ha dicho ella.
Esa es precisamente la gran ventaja. Los datos declarados suelen ser más fiables, más precisos y mucho más útiles para personalizar tus campañas. Además, como el usuario da su permiso de forma explícita, te mueves en un terreno mucho más seguro desde el punto de vista legal y, lo que es igual de importante, generas confianza.
Como podrás imaginar, la gran ventaja es que dejas de disparar a ciegas. Cuando conoces de primera mano qué le interesa a cada cliente, puedes enviarle ofertas, contenidos y recomendaciones que de verdad le encajan.
Y eso se traduce en mejores tasas de apertura en tus correos, más conversiones y menos gente que se da de baja de tu newsletter harta de recibir cosas que no le importan.
Además, la relación que construyes con tu cliente es mucho más sólida . Cuando alguien te cuenta lo que le gusta y tú lo usas para ofrecerle algo mejor, la sensación de que el cliente está haciendo un trato cercano, casi como el del comercio de barrio que sabe qué te llevas cada semana.
Un detalle que refuerza la fidelidad del cliente, y ya sabemos que conservar a un cliente sale mucho más barato que conseguir uno nuevo.
Cómo aplicar esta herramienta en tu negocio
Lo mejor es que no hace falta un gran presupuesto ni un equipo de analistas para empezar. Lo importante es ofrecer algo a cambio y que el proceso resulte fácil, incluso divertido. Por ejemplo, una de las fórmulas que mejor funcionan son los cuestionarios y los tests interactivos. Y sirve tanto para comercios físicos como tiendas online.
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Respecto a tiendas físicas, una librería puede preguntar qué géneros prefieres para recomendarte lecturas, y tu negocio online puede tener un cuestionario para que el usuario rellene y tenga una experiencia más personalizadas.
También puedes aprovechar el centro de preferencias de tu newsletter y, en lugar de limitarte a pedir un correo electrónico, dejar que la persona elija qué temas le interesan y con qué frecuencia quiere recibir tus mensajes.
Y no dudes en implementar encuestas tras una compra, las votaciones en redes sociales o programas de fidelización que piden al cliente completar su perfil a cambio de puntos o descuentos. Sin duda es otra de las vías más eficaces para mejorar la conversión y conseguir Zero-Party Data de calidad.
Por último, no olvides lo más importante: usar lo que te han contado. No tiene sentido preguntar a un cliente qué le gusta y seguir mandando lo mismo que a todo el mundo. Integra estos datos en tu CRM, segmenta tus envíos y ve ajustando tu estrategia a medida que aprendes más.
Desde MASMOVIL Negocios esperamos haberte ayudado a entender qué es el Zero-Party Data y cómo puede convertirse en una herramienta de marketing clave para conocer mejor a tus clientes y hacer crecer tu negocio.