Los clientes dejan información muy valiosa en su rastro digital: qué páginas visitan, cuánto tiempo pasan en ellas o qué productos dejan olvidados en el carrito. Pero con las nuevas normativas ya no es tan fácil saberlo, y aquí es donde entra el zero-party data, un concepto perfecto para tus campañas de marketing.

Actualmente las cookies de terceros tienen los días contados, los usuarios cada vez son más celosos de su privacidad y la normativa, con el RGPD a la cabeza, no deja mucho margen para improvisar. Este sistema que te permitirá conocer datos de tus clientes que serán muy valiosos para cualquier campaña de marketing de forma muy efectiva y sin saltarte ninguna normativa.

Qué es el zero-party data

El zero-party data son los datos que tus clientes te entregan de forma voluntaria y consciente. Así que no estamos hablando de información que deduces observando su comportamiento, sino de lo que ellos mismos te cuentan: sus preferencias, sus intereses, cómo quieren que te comuniques con ellos o qué esperan de tu marca.

pruebas A_B en marketing
Imagen libre de derechos (Unsplash)

También te puede interesar: Qué es data-driven marketing y cómo implementarlo

Hay tres tipos de datos:

  • Los datos de terceros (también conocidos como third-party data) y que son los que compras o consigues a través de otras empresas, sin que el usuario tenga ninguna relación directa contigo.
  • Los datos propios (conocidos como first-party data) son los que recoges tú mismo cuando alguien navega por tu web o compra en tu tienda online, como su historial de pedidos.
  • El zero-party data son los datos que el cliente decide compartir contigo, sabiendo para qué los vas a usar.

Por ejemplo, supongamos que tienes una tienda de cosmética y tu web detecta que alguien ha mirado varias cremas hidratantes, estás trabajando con first-party data y estás haciendo una suposición. Pero si esa misma persona responde a un pequeño cuestionario y te dice que tiene la piel sensible y que prefiere productos veganos, ya no tienes que suponer nada, lo sabes porque te lo ha dicho ella.

Esa es precisamente la gran ventaja. Los datos declarados suelen ser más fiables, más precisos y mucho más útiles para personalizar tus campañas. Además, como el usuario da su permiso de forma explícita, te mueves en un terreno mucho más seguro desde el punto de vista legal y, lo que es igual de importante, generas confianza.

Cuando conoces de primera mano qué le interesa a cada cliente, puedes enviarle ofertas, contenidos y recomendaciones que de verdad le encajan. Y eso se traduce en mejores tasas de apertura en tus correos, más conversiones y menos gente que se da de baja de tu newsletter harta de recibir cosas que no le importan.

Además, la relación que construyes con tu cliente es mucho más sólida. Cuando alguien te cuenta lo que le gusta y tú lo usas para ofrecerle algo mejor, la sensación que se lleva el cliente es la de trato cercano, casi como el del comercio de barrio que sabe qué te llevas cada semana. Este detalle refuerza la fidelización: conservar a un cliente sale mucho más barato que conseguir uno nuevo.

Cómo aplicar esta herramienta en tu negocio

No hace falta un gran presupuesto ni un equipo de analistas para empezar. Lo importante es ofrecer algo a cambio y que el proceso resulte fácil, incluso divertido. Por ejemplo, una de las fórmulas que mejor funcionan son los cuestionarios y los tests interactivos. Y sirve tanto para comercios físicos como tiendas online.

encuesta cuestionario
Imagen libre de derechos (Unsplash)

También te puede interesar: Trucos para conseguir que más gente lea tu newsletter

Respecto a tiendas físicas, una librería puede preguntar qué géneros prefieres para recomendarte lecturas, y tu negocio online puede tener un cuestionario para que el usuario rellene y tenga una experiencia más personalizadas.

También puedes aprovechar el centro de preferencias de tu newsletter y, en lugar de limitarte a pedir un correo electrónico, dejar que la persona elija qué temas le interesan y con qué frecuencia quiere recibir tus mensajes.

Y no dudes en implementar encuestas tras una compra, las votaciones en redes sociales o programas de fidelización que piden al cliente completar su perfil a cambio de puntos o descuentos. Sin duda es otra de las vías más eficaces para mejorar la conversión y conseguir zero-party data de calidad.

Por último, no olvides lo más importante: usar los datos. No tiene sentido preguntar a un cliente qué le gusta y seguir mandando lo mismo que a todo el mundo. Integra estos datos en tu CRM, segmenta tus envíos y ve ajustando tu estrategia a medida que aprendes más.

En MASMOVIL Negocios esperamos que te haya resultado útil descubrir qué es el zero-party data y cómo puede convertirse en una herramienta de marketing clave para conocer mejor a tus clientes y hacer crecer tu negocio.

Y tú, ¿conocías este concepto?