En el mundo empresarial contamos con todo tipo de recursos con los que llevar un negocio de la forma más efectiva. Y hoy queremos hablarte de la paradoja de Braess, un concepto muy importante para la organización de tu empresa, y cómo evitarla.
¿Qué es la paradoja de Braess?
La paradoja de Braess debe su nombre al matemático alemán Dietrich Braess, que formuló este fenómeno en la década de 1960. Su planteamiento original estaba relacionado con las redes de carreteras y mostraba que construir una nueva vía no siempre reduce los atascos sino que, en algunas circunstancias, puede llevar a exactamente lo contrario: empeorar el funcionamiento del conjunto.
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Teóricamente, si se añaden nuevas rutas, debería facilitar el tráfico, pero muchos conductores empiezan a utilizar la nueva ruta porque, individualmente, parece la opción más rápida. Así que, como demasiadas personas toman la misma decisión, la nueva carretera termina congestionándose y también altera el tráfico del resto de la red. Como resultado, el tiempo medio de desplazamiento puede aumentar en lugar de disminuir.
Esto se puede aplicar también a los negocios. A veces añadir más personal, un proceso adicional u otros elementos que deberían facilitar la carga de trabajo producen el efecto contrario.
Y es que una empresa es, al fin y al cabo, un sistema en el que interactúan personas, departamentos, herramientas, procesos, proveedores y clientes. Y cuando añadimos un nuevo elemento, este no funciona de manera aislada, sino que puede modificar la forma en la que se comporta todo lo demás.
Veamos un ejemplo sencillo: la incorporación de herramientas digitales. Una empresa quiere mejorar su productividad y empieza a contratar diferentes soluciones para gestionar proyectos, comunicarse con los empleados, almacenar archivos, controlar clientes o automatizar tareas.
Cada herramienta puede ser útil por separado. El problema llega cuando los trabajadores tienen que consultar cinco aplicaciones diferentes para completar una tarea que antes resolvían utilizando dos. No dejes de leer nuestro post sobre saturación de herramientas en tu negocio o cómo evitar el exceso de tech stacks, ya que tiene mucho que ver con la paradoja de Braess.
Cómo evitar la paradoja de Braess en tu empresa
Una de las mejores formas de evitar este fenómeno consiste en dejar de valorar cada decisión de manera aislada. Antes de incorporar una herramienta, un proceso, un canal de venta o una nueva capa de gestión, debes preguntarte qué impacto tendrá sobre el funcionamiento general del negocio.
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Por ejemplo, si tu empresa está pensando en contratar una nueva plataforma para gestionar proyectos, debes analizar cuánto tiempo necesitará el equipo para aprender a utilizarla, si se integra con las aplicaciones existentes, si obligará a duplicar información o si realmente sustituirá a alguna solución anterior. Y esto último es lo más importante, ya que añadir constantemente sin eliminar nada es una forma bastante rápida de aumentar la complejidad de una empresa.
Por eso, cada cierto tiempo es muy importante que revises procesos, herramientas y procedimientos para detectar elementos que han dejado de aportar valor. Ojo, no hay que eliminar controles o procesos importantes, pero sí comprobar si cada elemento sigue cumpliendo una función que justifique el tiempo y el esfuerzo que requiere.
Y no dudes en probar los cambios a pequeña escala antes de implantarlos en toda la organización. Si tu empresa quiere introducir un nuevo procedimiento, puedes aplicarlo primero en un equipo o proyecto concreto. De esta manera, podrás observar sus efectos reales antes de extenderlo al resto del negocio.
Por último, siempre debes escuchar a las personas que utilizan los procesos a diario. Los empleados son el mejor faro para detectar rápidamente dónde se producen duplicidades, qué herramientas generan más trabajo del que ahorran o qué procedimientos retrasan innecesariamente una tarea.
Como habrás visto, la paradoja de Braess recuerda que optimizar las partes de una empresa por separado no garantiza que el conjunto funcione mejor. Antes de añadir recursos, procesos u opciones, hay que valorar cómo interactuarán con todo lo que ya existe.
En MASMOVIL Negocios esperamos que te haya resultado útil descubrir qué es la paradoja de Braess, cómo puede afectar al funcionamiento de una empresa y qué puedes hacer para evitar que una aparente mejora termine generando más complejidad en tu negocio.