Ya te hemos hablado del blueprint y sus ventajas: un sistema que, correctamente aplicado, te permite ver los diferentes pasos involucrados en la prestación de un servicio. En este post te traemos los mejores consejos para aplicar una estrategia blueprint en tu negocio: aprende cómo crear y aprovechar una hoja de ruta que permite representar cómo funciona la organización y qué pasos seguir para alcanzar sus objetivos.

Define un objetivo concreto para tu estrategia blueprint

El primer consejo para aplicar una estrategia blueprint en tu negocio es determinar qué quieres conseguir con ella. Tu objetivo puede ser mejorar la experiencia del cliente, reducir los tiempos de entrega, lanzar un nuevo servicio, aumentar las ventas o coordinar mejor a varios departamentos

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Imagen libre de derechos (Unsplash)

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Pero lo importante es que ese objetivo sea específico y que todas las personas implicadas puedan entenderlo con facilidad. Por ejemplo, plantearse “mejorar la atención al cliente” es demasiado vago. En cambio, reducir el tiempo medio de respuesta de 24 a 12 horas durante los próximos seis meses ofrece una referencia mucho más clara. De esta manera, será más sencillo decidir qué procesos hay que revisar, qué recursos hacen falta y cómo se medirá el progreso.

Y muy importante: evita que el blueprint intente solucionar todos los problemas de la empresa al mismo tiempo. Una hoja de ruta muy extensa será demasiado difícil de gestionar y terminará guardada en una carpeta sin que nadie la consulte.

Analiza cómo funciona realmente tu negocio

Antes de diseñar cambios es necesario observar los procesos actuales con detalle. Para ello, debes estudiar qué sucede desde que un cliente descubre tu negocio hasta que compra, recibe el producto o servicio y contacta con la empresa después de la venta.

También debes revisar lo que ocurre internamente: quién se encarga de cada tarea, qué herramientas utiliza, qué información necesita y con qué otros departamentos debe coordinarse.

Recuerda que la idea de un blueprint aplicado a los negocios es representar de manera detallada los procesos de una organización y ofrecer una visión global de áreas como la logística, las operaciones o las finanzas. Para ello, lo mejor que puedes hacer es hablar con quienes participan directamente en el trabajo diario ya que son los que viven la realidad del trabajo de primera mano.

Diseña el blueprint desde la perspectiva del cliente

Uno de los errores más habituales al elaborar una estrategia empresarial blueprint es centrarse únicamente en las necesidades internas. Aunque mejorar la organización es importante, los cambios también deben aportar valor al cliente.

Para conseguirlo, analiza cada etapa de su relación con la empresa. Piensa en cómo encuentra información sobre tus productos, qué dudas aparecen antes de comprar, qué pasos debe seguir para contratar, cómo recibe su pedido y qué sucede si necesita ayuda.

Por ejemplo, si los clientes reciben respuestas distintas dependiendo de la persona que atienda su consulta, el problema no tiene por qué estar en el equipo de atención. Puede que no exista una base de conocimiento actualizada o que los cambios en los productos no se comuniquen correctamente.

Asigna responsables, recursos y plazos realistas

Un blueprint no debe quedarse en una representación visual llena de ideas: cada acción necesita un responsable, unos recursos determinados y una fecha de ejecución.

Define quién se encargará de coordinar cada mejora y qué personas deberán colaborar. El responsable no tiene que realizar todo el trabajo, pero sí debe comprobar que avanza y comunicar cualquier dificultad.

Además, ten en cuenta que algunos cambios pueden requerir una inversión económica, nuevas herramientas, formación o más tiempo. Ignorar estas necesidades puede hacer que una propuesta razonable resulte imposible de aplicar en la práctica, así que asume que será mejor realizar una inversión que ahorrar y no mejorar tu servicio.

Mide los resultados y actualiza la estrategia

Por último, ten en cuenta que la realidad de un negocio cambia constantemente, ya que pueden aparecer nuevas necesidades, hábitos de clientes que cambian… Así que debes establecer indicadores medibles que te ayuden a comprobar si las acciones están funcionando. No hace falta utilizar decenas de indicadores, solo seleccionar los que ofrezcan información importante y puedan revisarse de forma periódica.

En MASMOVIL Negocios esperamos que te hayan resultado útiles estos consejos para aplicar una estrategia blueprint en tu negocio y convertir esta hoja de ruta en una herramienta útil para mejorar tus procesos y alcanzar tus objetivos. Con ella podrás comprender mejor el funcionamiento de tu empresa, coordinar a los equipos y transformar los objetivos generales en acciones concretas.

Y tú, ¿te planteas aplicar una estrategia blueprint en tu empresa?