A la hora de realizar inversiones en tu negocio, es normal que te preocupe si es un gasto es adecuado o es mejor esperar. Y la mejor forma de saber si una inversión es rentable en tu negocio es conocer qué es la eficiencia marginal del capital. En este post te explicamos todo lo que debes saber sobre este concepto para que lo puedas aplicar en tus operaciones diarias para mejorarla toma de decisiones, y cómo aprovecharla cuando valores invertir en áreas de mejora de tu negocio

Qué es la eficiencia marginal del capital en un negocio

En cualquier negocio llega un momento en el que hay que tomar decisiones de inversión. Puede ser para comprar nueva maquinaria, renovar equipos, abrir otro local, contratar tecnología, ampliar la plantilla, mejorar la logística, lanzar una nueva línea de producto… Lo habitual cuando quieres escalar tu empresa.

eficiencia marginal del capital
Imagen libre de derechos (Unsplash)

También te puede interesar: 5 razones por las que fracasan las empresas que escalan demasiado rápido

Pero claro, ¿merece la pena invertir ese dinero ahora? La respuesta está en una fórmula matemática. Sí, la eficiencia marginal del capital ayuda precisamente a responder a esa pregunta.

Sirve para estimar cuánto rendimiento puede generar una inversión adicional dentro del negocio. Así que podrás valorar si el dinero que vas a invertir tendrá una rentabilidad suficiente como para compensar el esfuerzo, el riesgo y el coste de oportunidad.

Así que, a la pregunta de qué es la eficiencia marginal del capital en un negocio, podemos decir que mide qué beneficio futuro puede obtener la empresa al destinar más capital a un determinado proyecto, activo o mejora.

Aunque más adelante daremos otros ejemplos de eficiencia marginal, pongamos que una panadería que se plantea comprar un nuevo horno industrial. Ese horno tiene un coste inicial, pero también puede permitir producir más pan en menos tiempo, reducir gastos energéticos, aceptar más pedidos y mejorar los márgenes.

La eficiencia marginal del capital serviría para valorar si esa inversión generará un rendimiento atractivo en comparación con su coste. La palabra “marginal” es importante porque no se refiere al capital total que ya tiene la empresa, sino al capital adicional que se está pensando invertir. Así que te ofrecerá unas expectativas más realistas de lo que supondrá la inversión.

Si la rentabilidad esperada de la inversión es alta, la eficiencia marginal del capital también será alta. Y si el rendimiento previsto es bajo, quizá es mejor esperar, buscar otra alternativa o destinar el dinero a una acción más rentable.

Cómo se calcula y ejemplos de eficiencia marginal del capital

Para calcular la eficiencia marginal del capital hay que comparar el coste de una inversión con los beneficios futuros que se espera obtener de ella. De esta manera, debes estimar la rentabilidad que generará ese capital adicional.

emprender sin dinero
Imagen libre de derechos (Unsplash)

también te puede interesar: Cómo emprender un negocio desde cero y sin capital

¿Cuál es la fórmula de la eficiencia marginal del capital? Lo cierto es que es muy sencilla: Eficiencia marginal del capital = Beneficio esperado de la inversión / Coste de la inversión × 100

Por ejemplo, para inversiones muy bajas con un retorno garantizado enorme, no vale la pena aplicar esta fórmula. Por ejemplo, supongamos que quieres contratar nuestro servicio de redes sociales total y olvidarte de la gestión de tus redes.

En este caso, tiene un importe de 7 euros al mes, y puedes esperar quedar liberado unas dos horas al día. Si tu precio por hora trabajadas ronda los 50 euros, el cálculo sería.

  • Coste de la inversión: 7 euros al mes x 12 meses = gasto de 84 euros al año
  • Beneficio esperado: 100 euros (dos horas) al día por 5 días = 500 euros de beneficio semanal.

Aquí, no hace falta aplicar una fórmula, porque la diferencia es muy grande. Pero sí puede ser interesante para inversiones más grandes y complejas. Por poner más ejemplos de eficiencia marginal del capital, supongamos que una pequeña empresa de fabricación se plantea comprar una máquina nueva por 30.000 euros.

La máquina permitirá producir más unidades en menos tiempo y reducirá algunos costes de mantenimiento. La empresa calcula que, gracias a esa inversión, podrá generar 8.000 euros adicionales de beneficio neto cada año durante cinco años.

A primera vista, la inversión parece atractiva. En cinco años, el beneficio acumulado sería de 40.000 euros. Como la máquina cuesta 30.000 euros, habría una ganancia neta de 10.000 euros antes de considerar otros factores. Así que, sobre el papel, a empresa recuperaría la inversión en algo menos de cuatro años.

Ahora bien, el empresario también debe preguntarse si esos 8.000 euros anuales son realistas. ¿Hay suficiente demanda para vender más? ¿La máquina estará funcionando a pleno rendimiento? ¿Habrá que formar al equipo? ¿Aumentarán otros costes, como electricidad, almacenamiento o transporte? ¿La competencia puede bajar precios y reducir el margen?

Estas preguntas son importantes porque la eficiencia marginal del capital depende de las expectativas futuras. Si las previsiones están infladas, el cálculo dará una imagen demasiado optimista. En cambio, si se hacen estimaciones prudentes, la decisión será más sólida.

Vamos a ver otro ejemplo de eficiencia marginal del capital que te ayude a comprender el concepto. Un comercio electrónico quiere invertir 5.000 euros en mejorar su plataforma de venta online. La mejora incluye una web más rápida, un proceso de pago más sencillo y una mejor integración con el sistema de inventario.

Tras analizar sus datos, la empresa estima que esta inversión puede aumentar las ventas y reducir errores en los pedidos, generando un beneficio adicional de 2.000 euros al año.

  • Coste de la inversión: 5.000 euros
  • Beneficio esperado: 2.000 euros al año
  • La fórmula sería: 2.000 / 5.000 × 100 = un beneficio marginal del 40%

En este caso, la rentabilidad esperada sería muy alta en relación con el coste inicial. Además, la inversión puede aportar otras ventajas indirectas, como una mejor experiencia de cliente, menos abandonos de carrito y una gestión interna más eficiente que mejorarán aún más este beneficio.

Ahora bien, supongamos que esa misma compañía se da cuenta de que puede invertir 3.500 euros al mes en un sistema de gestión que mejorará notablemente los procesos postventa, ahorrando a la empresa 1.500 euros al año.

La fórmula sería 1.500 / 3.500 x 100 = 43% de beneficio marginal.

Así que, gracias al uso de esta métrica, la empresa sabrá que le interesa más invertir en el sistema de gestión que en renovar su página web. Como habrás visto, es una fórmula perfecta en la toma de decisiones.

Desde MASMOVIL Negocios esperamos haberte ayudado a la hora de comprender qué es el beneficio marginal del capital y cómo aplicarlo de forma efectiva a la hora de decidir sobre futuras inversiones.

Y tú, ¿conocías qué es el beneficio marginal del capital?