En el mundo del emprendimiento contamos con todo tipo de metodologías y leyes o máximas filosóficas que se pueden aplicar a las operaciones diarias. Hoy analizamos el principio de la cerca o valla de Chesterton, una idea muy práctica que puede ayudarte a evitar errores comunes en la gestión de un negocio y te ayuda a tomar mejores decisiones.
Qué es el principio de la cerca o valla de Chesterton
Este principio, atribuido al escritor y pensador G. K. Chesterton, plantea la siguiente máxima: antes de eliminar una norma, un proceso o una estructura, asegúrate de entender por qué existe. Dicho de otra forma, no quites una “valla” sin saber para qué se puso ahí en primer lugar.
También te puede interesar: Qué es el principio de escasez y cómo puede ayudarte a vender más
Este principio se puede aplicar en las operaciones diarias, especialmente en startups o negocios en crecimiento y donde es habitual cuestionar lo establecido.
En las primeras fases de cualquier parte, es normal que queramos optimizar recursos y simplificar procesos para ahorrar costes al máximo. Pero, en ese impulso por cambiar las cosas, a veces se comete un error muy común: eliminar procesos o decisiones sin comprender el contexto que los originó. Y esto se aplica también a empresas y negocios consolidados, y donde el paso del tiempo nos puede jugar una mala pasada.
Por ejemplo, supongamos que tienes una empresa y hace mucho tiempo que no revisas los entresijos de tu negocio. Te encuentras con un procedimiento que parece innecesariamente complejo y tu primera reacción puede ser simplificarlo o directamente eliminarlo. Antes de tomar esa decisión, debes hacerte una pregunta muy importante: ¿por qué se implementó este proceso?
Puede que en el pasado hubo un problema que obligó a crearlo. Quizá se trataba de evitar errores humanos, fraudes, pérdidas económicas o conflictos con clientes. Si eliminas esa estructura sin entender su origen, corres el riesgo de volver a enfrentarte al mismo problema.
Esto no significa que no debas cambiar nada, todo lo contrario. La mejora continua es esencial en cualquier negocio, pero este principio invita a hacerlo con criterio, no por impulso. Se trata de comprender antes de actuar.
Aplicación al trabajo en equipo
Este principio es especialmente útil cuando se trabaja en equipo. En muchas empresas, sobre todo cuando crecen rápido, hay rotación de personal o incorporación de nuevos perfiles. Y el problema es que cada persona llega con su propia forma de ver las cosas, lo cual es positivo. Pero también puede generar fricciones si alguien decide cambiar algo sin conocer su historia.
También te puede interesar: Principio KISS, la filosofía de diseño que debes aplicar en tus proyectos
Por ejemplo, un nuevo responsable de operaciones puede querer modificar el sistema de atención al cliente porque le parece poco eficiente. Además, en su antigua empresa utilizaban un sistema diferente y era mucho más efectivo.
Lo que este nuevo responsable de operaciones desconoce es que ese sistema puede haberse diseñado tras múltiples pruebas y errores, adaptándose a un tipo concreto de cliente o a unas limitaciones específicas del negocio. Si no se tiene en cuenta todo eso, el cambio puede acabar siendo un paso atrás.
En MASMOVIL Negocios esperamos que te haya resultado útil descubrir qué es el principio de la valla de Chesterton. Como habrás podido ver, resulta de lo más útil y puede contribuir a la mejora continua de tu negocio.