Cuando queremos mejorar el volumen de negocio, pensamos en implementar nuevos productos, cuando en muchas ocasiones es mejor preguntarse qué funciona actualmente y cómo mejorarlo. Y para ello, nada mejor que el método SCAMPER: descubre qué es, cómo aplicarlo a tu negocio y todo lo que debes saber sobre este sistema que te ayudará a innovar y mejorar un producto o servicio.
Qué es el método SCAMPER
El método SCAMPER ayuda a ordenar la creatividad. Para ello, en vez de sentarse delante de una hoja en blanco y confiar en que aparezca la inspiración, propone hacer preguntas concretas sobre un producto, un servicio, una estrategia comercial o incluso la forma en la que trabaja un equipo.
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Este sistema se basa en transformar una idea existente a través de siete acciones: sustituir, combinar, adaptar, modificar, proponer otros usos, eliminar y reorganizar; de aquí provienen sus siglas en inglés. El secreto de su éxito es su sencillez, ya que no necesitas una gran inversión, ni un equipo enorme, ni conocimientos técnicos complejos. Basta con elegir aquello que quieres mejorar y empezar a hacerte preguntas.
Ejemplos de aplicación de método SCAMPER podrían ser una cafetería que usa esta técnica para rediseñar su carta, una tienda online para mejorar la experiencia de compra, una asesoría para crear nuevos servicios o una empresa industrial para optimizar su forma de trabajar.
Cómo aplicar el método SCAMPER de forma efectiva
Para saber cómo aplicar el método SCAMPER en tu negocio, debes conocer las siete columnas que sostienen esta metodología de trabajo.
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Sustituir
La primera pregunta del método SCAMPER es qué puedes sustituir. En un negocio, esto puede aplicarse a materiales, proveedores, canales de venta, herramientas, formatos, horarios, mensajes comerciales o incluso perfiles de cliente.
Sustituir también puede servir para reducir costes. Quizá un embalaje más sencillo mantiene la calidad percibida y mejora el margen. O tal vez cambiar un proveedor permite ofrecer entregas más rápidas.
Combinar
El segundo paso es preguntarse qué elementos podrías combinar. Y es una de las bases del método SCAMPER: aprovechar las oportunidades cuando se unen dos productos o servicios que ya existen.
Eso sí, combinar no significa complicar la oferta. Al contrario, debe servir para crear más valor ya que, cuando dos elementos se integran bien, el cliente siente que recibe una solución más completa. Por ejemplo, un gimnasio puede combinar entrenamiento presencial con seguimiento online.
Adaptars
Adaptar en el método SCAMPER consiste en observar qué funciona en otros negocios, mercados o sectores y llevarlo a tu realidad. Por ejemplo, muchas empresas han adaptado sistemas de suscripción que antes eran habituales en revistas o plataformas online.
Esta parte del método SCAMPER es muy útil porque te obliga a cambiar tu enfoque de negocio. A veces, cuando una empresa lleva años trabajando de la misma manera, acaba viendo su sector como si no hubiera alternativas, y esto es un error muy peligroso.
Modificar
Modificar puede significar hacer algo más grande, más pequeño, más rápido, más sencillo, más exclusivo o más accesible. Es una de las preguntas más directas del método SCAMPER, porque pone el foco en mejorar lo que ya existe. Volvemos a un ejemplo de una empresa de formación que puede modificar la duración de sus cursos para adaptarlos a profesionales con poco tiempo. También puedes modificar tu comunicación, tu trato con el cliente…
Proponer otros usos
A veces un producto o servicio puede servir para algo distinto a lo que pensabas inicialmente. Esta pregunta del método SCAMPER te ayudará a encontrar nuevas oportunidades.
Por ejemplo, una empresa que vende mobiliario para oficinas puede descubrir oportunidades en espacios de coworking, centros educativos o viviendas con zonas de teletrabajo. Si tu mercado se está quedando pequeño, es una excelente opción.
Eliminar
Uno de los problemas de muchas empresas es que acumulan procesos, productos, pasos o servicios que en su día tuvieron sentido, pero que hoy consumen tiempo, dinero o energía sin aportar demasiado.
Eliminar te ayudará a retirar productos con baja rentabilidad, reducir pasos en un formulario, simplificar una propuesta comercial o dejar de usar herramientas duplicadas. También puede ser quitar tecnicismos de la comunicación para que el cliente entienda mejor lo que compra.
Es la parte del método SCAMPER más incómoda, ya que tienes que revisar hábitos y “sacar la tijera”, pero esto es algo muy beneficioso a medio y largo plazo.
Reorganizar
La última acción consiste en reorganizar, invertir o cambiar la secuencia de algo. A veces el problema no está en los elementos, sino en el orden en el que aparecen. Por ejemplo, puede que tengas un restaurante y necesites reorganizar el flujo de trabajo en cocina para reducir los tiempos de espera, o reorganizar tu equipo de trabajo, o incluso una página web.
En MASMOVIL Negocios esperamos que te haya resultado útil descubrir qué es el método SCAMPER y cómo implementarlo en tu empresa para mejorar tus ventas. Recuerda que esta metodología se puede aplicar a todo tipo de modelos de negocios.