Fin del dinero en efectivo: ¿Qué supondría para los autónomos?

Fin del dinero en efectivo: ¿Qué supondría para los autónomos?

Día Internacional del Community Manager: ¿por qué debes contratar a uno?
¿Cuáles son las cinco empresas españolas más importantes?
Tendencias retail para el mundo postcoronavirus

La pandemia ha acelerado un proceso que ya venía intensificándose en los últimos años; los consumidores cada vez utilizan menos el dinero en efectivo, y el debate sobre su fin ha alcanzado ahora su punto máximo en las instituciones.

Entre 2014 y 2019 el número de tarjetas de crédito y de débito en España creció en más de un 1000%. Por su parte desaparecieron más de 8.000 cajeros entre 2018 y 2019 y los datáfonos facturaron 1,86 millones de euros.

Los españoles siguen llevando encima una media de 50 euros y el 91% optan por seguir conservando algo de metálico para efectuar sus compras, aunque es evidente que los gastos importantes se canalizan a través del plástico.

Frente a todo ello, hoy en MÁSMÓVIL Negocios tratamos de proyectar cuáles podrían ser las consecuencias del fin del dinero en las empresas, si este se termina consolidando en los próximos años.

Ventaujas e inconvenientes de eliminar el dinero efectivo

También te puede interesar: “Contrato permuta: ¿la solución a la falta de liquidez?

 

Un catalizador llamado crisis

Durante las primeras semanas de confinamiento, desde algunos sectores científicos se alertó sobre el posible papel vehicular del metálico en el contagio del virus. Esto hizo que el uso de metálico cayera en picado.

De acuerdo con datos del Banco de España la crisis del COVID-19 hundió el uso del cajero un 17,72% durante el primer trimestre del año respecto al ejercicio anterior. Se trata del desplome más acentuado de toda la serie histórica iniciada en 2002.

Solo en 2012, en el peor momento de la crisis, se registró una caída similar del 4,23%. No sorprende así que una última de encuesta de N26 haya reflejado una caída del 68% de la retirada de efectivo de cajeros durante el mes de marzo.

Las principales entidades nacionales reportan tendencias similares. Bankia estima que la caída durante el primer mes del confinamiento rondó el 50% y CaixaBank apunta al 60%, al tiempo que destaca un incremento del 42,9% en pagos con tarjeta en supermercados.

«En nuestro caso, la retirada de efectivo de los cajeros ha caído más que el consumo general pagado con tarjeta en establecimientos comerciales«, aseguraban.

Juan Carlos Gázquez-Abad, profesor de la UOC opina que «esta crisis va a acelerar el papel cada vez más irrelevante que en el futuro tendrá el metálico”. ¿Supondrá el fin del dinero en efectivo?

 

Horizonte todavía lejano

El alarmismo creció de forma rápida durante el mes de abril y de mayo. Cada vez más agentes elevaban el debate en torno al futuro del metálico, al tiempo que recuperaban una confrontación bastante antigua.

Eso animó al Gobierno a recuperar una propuesta que el PSOE, como grupo parlamentario, ya había expuesto años atrás: “la eliminación gradual” del pago en metálico con el horizonte de su “desaparición definitiva”.

La propuesta presentada el pasado junio en el Congreso por el momento no acarrea ningún cambio a nivel legal y todavía tiene que pasar varios controles democráticos de los que se presupone que no saldrá viva.

Ahora bien, este anteproyecto de ley ha suscitado más de un temor entre las empresas, y cabe la necesidad de especular sobre las consecuencias que tendría el fin del dinero en efectivo.

 

Beneficios de eliminar el dinero efectivo

En un principio, el objetivo principal de esta medida sería el de acabar con la creciente economía sumergida, y, por tanto, con el fraude fiscal.

Sin dinero en efectivo todo pago habría de hacerse a través de una entidad bancaria, y las instituciones podrían tener acceso a ellos en un supuesto de investigación por parte del fisco.

La desaparición del “dinero en negro” tendría importantes efectos inmediatos sobre la economía española, en tanto que actualmente representa el 24,6% del PIB; unos 90.000 millones de euros.

  • Desaparición de actividades ilegales (contrabando, drogas, armamento)
  • Fin del blanqueo de capitales y de los paraísos fiscales
  • Mejora de condiciones salariales en sectores tendientes a irregularidades

Para las empresas el fin del metálico también podría tener consecuencias distintas. Si la empresa cumple con las obligaciones fiscales, no habría de producirse ningún efecto adverso.

En cambio, aquellos negocios que efectúan pagos irregulares como complemento al salario tributado, podrían verse azotadas por incrementos importantes en los gastos salariales. Hacienda pasaría así a ingresar más por impuestos.

 

La realidad responde

Aunque la tendencia es clara, su avance es increíblemente lento. El Banco Central Europeo no tardó en alzar la voz ante el anteproyecto presentado en la Cámara española, explicando que no se puede prohibir el dinero en metálico.

«Lo lógico es que, con el tiempo, el dinero en efectivo termine desapareciendo. Es inevitable, pero las pautas no las podemos marcar nosotros de forma independiente al resto de Europa«, alertaba Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas.

La desaparición del metálico, como otras tantas variaciones importantes en el sistema económico, llevaría aparejados grandes efectos negativos para algunos colectivos sociales. Y sí, entre estos están los autónomos.

  • Incremento de la pobreza: la población que subsiste gracias a la economía sumergida no tendría cómo vivir.
  • Incremento del desempleo: ante la obligatoriedad de declarar, muchas empresas dejarían de ser viables y se verían forzadas a echar el cierre.
  • Huida de capital: algunas compañías optarían por llevarse sus negocios fuera de España. La competencia del país, por lo tanto, descendería de forma intensa.
  • Agravio a zonas rurales: las localidades con dificultad de acceso a cajeros automáticos se verían muy perjudicadas.
  • Agravio a inmigrantes y ancianos: todos aquellos que no tienen habilidades financieras ni digitales se verían forzados a entrar a un sistema que desconocen.

 

El problema para las empresas

Cuando alguien ingresa dinero en su cuenta corriente deja de tener control directo a él. De hecho, este dinero forma parte del capital activo del banco, y puede ser utilizado para inversiones.

De hecho, ese es el negocio de la entidad; prestar tu dinero a otra persona que lo necesita, y ganar con ello intereses con el que mantiene el capital inicial a salvo.

Con el fin del dinero en metálico todas las empresas estarían obligadas a aceptar las condiciones de uno u otro banco. Estos, en una suerte de oligopolio, podrían aprovecharse sin incurrir en ninguna ilegalidad.

Además, en opinión de la FETTAF, los negocios “pasarían a estar obligados a pagar comisiones a las entidades financieras por el mero hecho de desarrollar su actividad”. Los efectos serían dramáticos.

Podrían perder a muchos clientes mayores que todavía no están suficientemente adaptados a estas tecnologías”, añade Joan Torres, responsable de la asociación. Algo similar a lo que le sucedería a los negocios de barrio, donde el uso de tarjetas todavía no está totalmente normalizado.

Muchos autónomos, o bien se quedarían sin ingresos, o bien se verían enormemente perjudicados a nivel de competitividad frente a las empresas más grandes. Y es importante recordar el peso que tienen junto a las pymes en la economía española.

La solución: incentivar y no prohibir

Los expertos coinciden en que la salida más beneficiosa para todas las partes sería la de seguir incentivando el uso de tarjetas.

El pasado 2019 un estudio de Mastercard arrojaba que un 40% de los negocios no contaban con TPV, pero esto está cambiando. La pandemia ha acelerado la Transformación Digital, y ahora son pocos los autónomos que no cuentan con datáfono.

Los negocios están preparados para el cambio”, asegura Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas. “Casi cualquier tienda o bar tiene TPV. Y sino lo tiene, debería adaptarse porque es la tendencia natural de las cosas”.

Las empresas deberían de ir adaptándose a las demandas del futuro, pero no hay justificación alguna para propagar ninguna preocupación alarmante. El fin del dinero en efectivo es inevitable pero no inmediato.

 

 

En MÁSMÓVIL Negocios te ponemos al día de las novedades más importantes para el mundo empresarial. Por ello te ofrecemos la mejor conexión y ofertas de fibra y móvil del mercado. Consulta más detalles en nuestra web o llámanos gratis al 1495 para conocerlas.

Y tú, ¿crees que sería positivo el fin del dinero en efectivo?

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0
DISQUS: 0