Los inicios de Youtube se remontan al 14 de febrero de 2005, cuando fue activado el dominio. Hubo que esperar hasta el 23 de abril para ver el primer vídeo subido, el famoso “Me at the Zoo”, que aún puede verse en la plataforma y que acumula 197 millones de visitas. Solo un año después, en 2006, Youtube fue comprado por Google y la historia cambió radicalmente.

Estamos en pleno 2021 y Youtube se ha convertido en una plataforma realmente diversa. Por un lado se dan cita usuarios que simplemente suben vídeos como afición, mientras que otros usan la plataforma para consumir contenido. En la otra parte están los creadores habituales de ese contenido, que en muchos casos han convertido Youtube en el eje central de su trabajo para ganarse la vida. La pregunta que tanto ha estado en el aire en los últimos meses es ¿Qué impuestos tiene que pagar un youtuber en España?

Esta pregunta no había sido planteada de forma masiva, hasta que a comienzos de este año, "El Rubius" anunció sus planes de mudarse a Andorra, siguiendo los pasos de otros youtubers que tomaron esa decisión antes. Como la decisión y el debate de estas mudanzas es caldo de otro cultivo, vamos a centrarnos en la actividad meramente profesional y en los impuestos que deben pagar cuando un youtuber que se gana la vida como tal ejerce y factura en España.

Chica grabando un vídeo para Youtube

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Los impuestos que pagan los youtubers

Si nos centramos en esta actividad, la Consulta Vinculante de la Dirección General de Tributos V0117-10 es clara y tajante “los rendimientos que se obtengan por la prestación de servicios de publicidad mediante la cesión de espacios para inserciones publicitarias en un canal de YouTube constituyen rendimientos de actividades económicas” Esto significa que para esta actividad, es necesario en primer lugar el alta en Hacienda y la Seguridad social, al existir una actividad habitual.

Los youtuber deben darse de alta en dos actividades: la primera contempla los servicios de publicidad, relaciones públicas y similares. Esto está reflejado en el epígrafe 844. Del mismo modo, al subir vídeos a la red (producción de películas cinematográficas o vídeos) deberán hacerlo en el epígrafe 961.1.

IRPF

La declaración del IRPF de los youtubers debe reflejar las retribuciones recibidas por publicidad en su canal. Para ello se usa el método de estimación directa (a los ingresos le restamos los gastos) para calcular el rendimiento sujeto a tributación. Se debe tener en cuenta:

  • Principio de correlación con los ingresos: Se debe acreditar que los gastos se han ocasionado en el ejercicio de la actividad y que están relacionados con la obtención de los ingresos.
  • Imputación temporal: Los gastos deben estar reflejados en los libros registros y convenientemente justificados.

El youtuber podrá deducir todos aquellos gastos relacionados con el diseño o la postproducción de los vídeos en el caso de ser un servicio externalizado. En estos gastos también entra la cuota de Internet mensual, el material como micrófonos, cámaras de vídeo y demás herramientas necesarias para las producciones.

IVA

El youtuber debe facturar por los servicios publicitarios prestados, que es una actividad sujeta a IVA. Es decir, que en dichas facturas se debe reflejar un 21% de IVA. El youtuber puede minorar el importe del IVA relacionado con la adquisición de bienes y servicios necesarios para el desarrollo de la actividad. Además, si se ha iniciado esta actividad por primera vez, se puede aplicar una reducción del 20% sobre el rendimiento anual en el ejercicio de inicio de la actividad.

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¿Todo esto en qué se traduce?

Aterrizando todo esto sobre el papel, podemos poner como ejemplo uno de los casos más sonados: El Rubius. Según datos revelados por el Mundo a la raíz de las polémicas mudanzas de Youtubers a Android, la empresa de El Rubius ganó 2.082.950,50 euros durante el año 2019. Una cantidad a la tuvo que restar 1.071.186,93 euros en concepto de impuestos. Haciendo cuentas: la tasa que le aplicó Hacienda supone un 51,43% de los ingresos que generó a través de su actividad profesional como creador de contenidos. Por tanto, ¿cuáles fueron sus ganancias netas? La nada desdeñable cifra de 867.000 euros.