En el mundo del emprendimiento es necesario saber cómo o dónde conseguir financiación o socios, pero también saber presentar tu proyecto. Un recurso clave para esto es el pitch deck, una herramienta estratégica que, bien trabajada, puede abrir muchas puertas en los negocios. En este post te contamos qué es y para qué sirve.

¿Qué es un pitch deck?

Un pitch deck es una presentación breve que resume los aspectos clave de un negocio. Se utiliza, sobre todo, para explicar una idea empresarial a inversores, socios potenciales o incluso a clientes estratégicos. Su objetivo principal es despertar interés; sirve como una invitación a seguir la conversación.

pitch deck

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El pitch deck es la historia de tu negocio contada de forma clara, visual y convincente. Se trata de una pieza fundamental dentro de la estrategia de comunicación de cualquier empresa que busca crecer, especialmente en las primeras etapas.

En los pitch decks para startups esto es todavía más evidente. Muchas veces no hay grandes cifras, ni años de facturación, ni una marca conocida detrás. Lo que hay es una idea, un problema real que resolver y un equipo capaz de hacerlo. El pitch deck sirve para poner todo eso sobre la mesa de forma ordenada y comprensible de cara a posibles inversores o socios para tu modelo de negocio.

Este recurso no se adapta solo a inversores, también se utiliza en reuniones con empresas aceleradoras, concursos de emprendimiento o incluso presentaciones internas. Por eso cada vez se habla más de la necesidad de tener un pitch deck bien trabajado para tu negocio, especialmente para proyectos que operan o nacen en mercados locales y no solo internacionales.

¿Cómo hacer un pitch deck efectivo?

Un buen pitch deck suele explicar qué problema existe en el mercado, cómo lo resuelve tu producto o servicio, a quién va dirigido, cuál es tu modelo de ingresos y por qué tu proyecto tiene sentido frente a otras alternativas.

Un error habitual es pensar que existe un único formato válido ya que el contenido puede variar según el público y el momento del negocio. Lo que no cambia es la necesidad de claridad. Si alguien no entiende qué haces en los primeros minutos, difícilmente querrá saber más.

Para hacer un buen pitch deck trata de que cada diapositiva tenga un propósito claro, con lenguaje sencillo y directo, y evita tecnicismos innecesarios. Apóyate en datos cuando sea necesario, pero no abrumes: pon el foco está en transmitir confianza y visión.

También es importante entender que un pitch deck no es un documento cerrado, ya que evoluciona con el negocio. A medida que el proyecto crece, cambian las métricas, se valida el mercado y se ajusta la propuesta de valor. El pitch deck debe reflejar esa evolución.

Ejemplo de pitch deck

Supongamos que una startup que ha creado una plataforma para conectar a profesionales freelance con pequeñas empresas locales. Su pitch deck no empezaría hablando de la tecnología, sino del problema: muchas pymes necesitan ayuda puntual y no saben dónde encontrar perfiles fiables. La presentación muestra la solución, explica cómo funciona la plataforma y por qué es distinta a otras opciones del mercado.

Desde MASMOVIL NEGOCIOS esperamos que te haya resultado útil entender qué es un pitch deck y cómo aprovechar este recurso para conseguir nuevos socios, clientes o inversores.

Y tú, ¿ya conocías este concepto?