A día de hoy contamos con todo tipo de oportunidades de negocios, gracias a un mundo conectado y con todo tipo de tecnologías a nuestro alcance. Pero hay muchos males que debemos evitar a la hora de emprender o mejorar una carrera profesional; uno de ellos es el techo de cristal. Este es un problema muy habitual y que hay que encauzar lo antes posible, ya que en muchas ocasiones el mayor límite no está en la estructura de la empresa, ni en el mercado, ni siquiera en el contexto económico, sino en los límites autoimpuestos.
Qué es el techo de cristal
Nos referimos así a una barrera invisible que impide a una persona avanzar profesionalmente pese a tener la formación, la experiencia y los resultados necesarios. Es ese freno interno que nos hace pensar que no estamos preparados, que no es el momento o que es mejor no arriesgar.
Si tienes una idea de negocio, si lideras un equipo o si aspiras a crecer dentro de tu empresa, entender esta barrera y saber cómo superarla te ayudará a cumplir con todos tus objetivos.
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En su origen, el término hacía referencia a las dificultades que encontraban muchas mujeres para acceder a puestos directivos, pero el concepto también se utiliza para hablar de límites menos evidentes: bloqueos internos, creencias limitantes o miedos que nos hacen renunciar a una oportunidad laboral o de negocios antes de intentarlo.
Este tipo de freno suele estar alimentado por el miedo al fracaso, al qué dirán, a perder estabilidad o a no cumplir las expectativas. Y lo más peligroso es que se disfraza de prudencia, ya que nos decimos que estamos siendo realistas, que ya llegará el momento adecuado, y que es mejor no complicarse.
Lo peor de todo es que este efecto es acumulativo. Cada vez que renuncias a una oportunidad por inseguridad, refuerzas la idea de que no puedes. Poco a poco, esa creencia se convierte en tu nueva realidad profesional que te impedirá progresar profesionalmente.
Cómo superar el techo de cristal profesional
Superar este miedo empieza por algo tan sencillo como reconocer que precisamente el temor está influyendo en tus decisiones. Para ello, debes pensar en qué te está frenando exactamente.
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Y es que no es lo mismo temer el fracaso económico que el rechazo social o la pérdida de estabilidad. Por ejemplo, si te preocupa no estar preparado para liderar un equipo, quizá lo que necesitas no es renunciar al ascenso, sino formarte en liderazgo o buscar un mentor que te ayude en este salto profesional.
También es importante cambiar tu forma de pensar. Muchas veces arrastramos ideas heredadas del entorno, como que para emprender hay que tenerlo todo bajo control o que equivocarse es sinónimo de incompetencia. En realidad, cualquier profesional que haya construido algo importante ha pasado por errores, ajustes y aprendizajes constantes.
No se trata de lanzarse sin red, sino de asumir riesgos calculados. Puedes empezar con pequeños retos: proponer una mejora en tu empresa, liderar un proyecto concreto, lanzar un servicio piloto en tu negocio. Cada avance, por pequeño que sea, rompe un poco ese techo invisible.
Este límite no siempre se ve desde fuera. De hecho, muchas personas que lo sienten parecen tenerlo todo para avanzar. Sin embargo, por dentro sienten un freno constante. Así que detecta este mal a tiempo y trabaja sobre tus medios para marcar la diferencia entre una trayectoria estancada y una carrera en constante evolución.
En MASMOVIL NEGOCIOS esperamos que te haya resultado útil entender qué es y cómo superar el techo de cristal profesional para que el miedo no sea el límite de tu crecimiento.