A veces cuesta reconocer los errores, pero la resistencia psicológica a reconocer errores en el trabajo puede ser un verdadera problema a la hora de dirigir un negocio. Entre otras razones porque las consecuencias acaban apareciendo, antes o después, en los resultados y el clima del equipo.
Resistencia psicológica a reconocer errores en el trabajo: ¿por qué se produce?
A nadie le gusta sentir que ha fallado, especialmente cuando es quien toma las decisiones. Emprender significa esfuerzo, intuición y sacrificio personal, por lo que cualquier error puede considerarse un ataque a la propia capacidad. Pero dirigir desde el orgullo suele salir caro.
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La aparición de la resistencia psicológica a reconocer errores en el trabajo puede provenir de la educación o bien de experiencias pasadas en las que equivocarse tuvo consecuencias negativas. También influye el entorno empresarial, ya que en muchos contextos aún se asocia el liderazgo con no dudar, no fallar y tener siempre la respuesta correcta. Todo eso empuja a muchos profesionales a ponerse una armadura que, lejos de protegerles, acaba aislándoles.
Por qué es perjudicial la resistencia psicológica a admitir errores en el trabajo
Cuando un líder evita admitir un error el mensaje que transmite es claro, aunque no lo diga en voz alta. Está diciendo que equivocarse es inaceptable. El equipo lo capta rápido y empieza a comportarse de la misma manera. Se ocultan fallos, se maquillan datos y se evita tomar decisiones arriesgadas. Al final, la empresa pierde agilidad y capacidad de aprendizaje.
Además, no reconocer errores propios suele ir acompañado de buscar culpables fuera. Y esta forma de pensar puede aliviar momentáneamente la presión interna, pero impide mejorar. Si el problema siempre está fuera, nunca vas a cambiar nada dentro de tu organización para solucionarlo.
Otra consecuencia habitual es la pérdida de confianza. Un equipo confía más en un jefe que admite que se ha equivocado y corrige el rumbo que en uno que insiste en decisiones claramente fallidas. La autoridad no se pierde por reconocer errores en el trabajo; se pierde por negarlos cuando son evidentes. La gente no espera perfección sino transparencia; y hay pocas cosas peores que un equipo desmotivado y que desconfía de su líder.
Por último, no reconocer errores en el trabajo se acusa en los costes personales. Mantener una postura defensiva constante desgasta mucho. Vivir intentando demostrar que siempre tienes razón genera estrés, rigidez mental y una sensación continua de amenaza.
Tips para aprender a reconocer errores en el trabajo
Superar la resistencia psicológica consiste en desarrollar una relación más sana con el error y entender que un fallo es una fuente de información, no un juicio sobre tu valía como profesional o como persona. Aceptar que equivocarse forma parte del proceso libera energía y permite centrarse en lo importante: aprender y avanzar para que tu negocio fluya. Aunque, para ello, hay que cambiar la mentalidad.
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Un buen punto de partida es cambiar el enfoque cada vez que hay un error. En lugar de pensar "he metido la pata", probar con "esto no ha funcionado como esperaba, ¿qué puedo aprender?". Parece insignificante, pero tiene un impacto enorme en la forma de afrontar los problemas.
También ayuda rodearse de personas que se atrevan a decir lo que no funciona. Si nadie te lleva la contraria puede que no sea porque todo vaya perfecto, sino porque no se sienten seguros para hacerlo.
Asimismo, puede ayudarte hacer pausas de revisión. Antes de entregar algo, pregúntate: "¿qué podría salir mal? ¿Qué parte me genera más dudas? Si yo fuera el cliente/jefe, ¿qué cuestionaría?" Y por último, otro tip útil es pedir feedback de forma activa, es decir, no esperar a que te señalen el error. Pregunta: "¿Hay algo que mejorarías?, ¿Ves algún riesgo aquí?"
Desde MASMOVIL NEGOCIOS esperamos haberte ayudado a comprender qué es la resistencia psicológica a reconocer errores en el trabajo, y las razones por las que la transparencia es el camino a seguir. Aunque sea incómodo, no dudes en aplicar un ejercicio de sinceridad cada vez que te equivoques. Tu empresa lo agradecerá.