Existen diferentes marcos o teorías que debes conocer a la hora de dirigir un negocio. Y la teoría de la ventana rota es uno de esos conceptos que, aunque nacieron en el ámbito de la sociología y la criminología, encajan sorprendentemente bien en el mundo de los negocios.

De hecho, muchos emprendedores la aplican sin saberlo, mientras que otros la ignoran y pagan el precio en forma de clientes perdidos, equipos desmotivados o marcas que se van deteriorando poco a poco. En este post te contamos todo lo que debes saber sobre este concepto: aprende a interpretar las señales y evita este efecto en tu negocio.

Qué es la teoría de la ventana rota

Este enfoque parte de una idea muy simple: cuando en un entorno aparece un pequeño signo de abandono y no se corrige, ese descuido envía un mensaje. El mensaje es que a nadie le importa, y cuando parece que a nadie le importa, los problemas tienden a multiplicarse.

Problemas de trabajo en equipo en una empresa

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La idea es que una ventana rota que no se repara acaba acompañada de más ventanas rotas, suciedad, vandalismo y, en última instancia, delincuencia. No porque el primer desperfecto cause directamente todo lo demás, sino porque normaliza el deterioro y crea un efecto bola de nieve.

Esto aplicado al mundo de los negocios significa que los pequeños fallos no corregidos generan un efecto dominó que lleva a problemas mayores. En los negocios ocurre exactamente lo mismo.

En una empresa, las “ventanas rotas” no son cristales, claro está, sino detalles que parecen menores, casi insignificantes, pero que transmiten dejadez. Un correo mal escrito que se envía a un cliente importante, un retraso puntual que nadie justifica o incluso un proceso interno que no funciona bien y que se deja “para más adelante” son algunos ejemplos.

Esta metáfora se aplica a todo tpo de negocios. Por ejemplo, cuando un cliente entra en una tienda física y ve polvo, productos mal colocados o empleados que parecen desmotivados, inconscientemente puede asumir que el negocio no cuida los detalles.

Lo mismo para entornos online. Si una web carga lenta, tiene errores o parece abandonada, la confianza se resiente, y todos sabemos que sin confianza no hay venta. De esta manera, esta teoría explica muy bien por qué algunas empresas empiezan a decaer sin que haya una gran crisis aparente.

También afecta mucho a los equipos. Cuando en una empresa se toleran pequeños incumplimientos, el mensaje interno es claro: no pasa nada si no haces bien tu trabajo. Llegar cinco minutos tarde, no cumplir un plazo, hacer lo justo para salir del paso... El estándar baja y, con él, la calidad del trabajo y la implicación de las personas.

Cómo evitar este efecto en tu negocio

La clave de esta teoría es que el problema no es la falta de talento ni de recursos, sino la falta de atención a los detalles. Por eso no hay que volverse obsesivo o controlador, pero sí crear una cultura en la que los pequeños problemas se detectan y se corrigen antes de que crezcan.

Evitar este efecto en tu negocio empieza por cambiar la forma en la que miras esos “fallos menores”, que son señales de alarma que no hay que ignorar. Si algo chirría, aunque sea poco, merece atención. Arreglarlo rápido suele ser barato y sencillo; dejarlo pasar casi siempre sale caro.

Desde MASMOVIL NEGOCIOS esperamos haberte ayudado a la hora de comprender qué es la teoría de la ventana rota en los negocios y por qué no deberías ignorarla si quieres seguir creciendo.

Y tú, ¿conocías este concepto?