Definir el tono de una marca es una de las decisiones más importantes para un negocio, ya que tienen un gran impacto en cómo te perciben. No es solo una cuestión estética ni algo reservado a grandes empresas, y además, condiciona la relación que construyes con tu público.

Muchas marcas comunican sin haberse planteado cómo quieren sonar. Publican en redes, escriben textos para su web o envían correos sin una idea clara detrás. El resultado suele ser una comunicación irregular, a veces cercana y otras fría, que no termina de conectar con el público. Si estás en esta situación, sigue leyendo.

Cómo definir el tono de tu marca paso a paso

Antes de entrar en materia, conviene aclarar algo importante. El tono no es lo mismo que la personalidad, aunque estén relacionados. La personalidad es lo que tu marca es. El tono es cómo se expresa en cada situación.

Definir el tono de una marca

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Una misma marca puede mantener su personalidad y adaptar el tono según el contexto, pero siempre dentro de unos límites coherentes. Puedes tener un tono más cercano en redes sociales, y uno más serio para atención al cliente. Pero todo debe quedar muy bien definido. Ahora, veamos los puntos clave a la hora de crear una imagen de marca.

Empieza por definir quién es tu marca

Puede parecer obvio, pero muchas personas intentan definir el tono antes de tener clara su marca. Por lo que, antes de pensar en palabras, expresiones o estilo, necesitas saber quién eres y qué representas.

Pregúntate por qué existe tu proyecto, qué problema resuelve y qué valores lo sostienen. No hace falta escribir un manifiesto épico, basta con ser honesto. Si tu marca nace para simplificar la vida de otras personas, eso debería notarse en cómo comunicas. Si tu propuesta se basa en la cercanía y la confianza, un tono excesivamente formal no encajará.

Conoce bien a quién le hablas

No puedes definir el tono de tu marca sin tener claro a quién te diriges. No es lo mismo hablarle a alguien que está empezando desde cero que a una persona con experiencia. Tampoco es igual comunicar para un público joven que para uno más maduro.

En este punto, la clave está en empatizar. ¿Qué le preocupa a tu cliente ideal? ¿Cómo se expresa? ¿Qué tipo de lenguaje le resulta natural? Escuchar es la clave, por lo que no dudes en leer comentarios, mensajes, correos o incluso conversaciones en foros para tener pistas sobre tu público objetivo.

¿La razón? Cuando entiendes a tu público, resulta mucho más fácil decidir si tu tono debe ser más didáctico, más inspirador, más directo o más reflexivo. Recuerda: tu objetivo no es agradar a todo el mundo, sino conectar de verdad con las personas adecuadas.

Decide cómo quieres sonar y cómo no

Una buena forma de avanzar es concretar el tono con palabras claras. No basta con decir “cercano” o “profesional”, porque eso puede interpretarse de muchas maneras. Intenta afinar un poco más.

Por ejemplo, una marca puede ser cercana sin ser informal, o profesional sin ser distante. Y piensa también en los límites. Igual tienes claro que no quieres sonar arrogante, demasiado técnico o excesivamente serio, de ahí que sea tan importante definirlo todo.

Este ejercicio es muy útil para todo el equipo, aunque seáis solo dos personas. Sirve como referencia cuando hay dudas y evita que cada texto parezca escrito por alguien distinto.

Adapta el tono a los distintos canales

Uno de los errores más comunes es pensar que el tono debe ser exactamente igual en todos los sitios. La esencia debe mantenerse, pero el contexto importa. No hablas igual en un correo que en una publicación en redes sociales, aunque seas la misma persona.

En tu web puedes permitirte explicaciones más elaboradas. En redes sociales, quizá un tono más ágil y conversacional. En un correo importante siempre debe prevalecer un tono más cuidado. El truco está en que, aunque cambie el formato, se siga reconociendo la voz de la marca.

Como podrás imaginar, definir el tono no sirve de nada si se queda en un documento olvidado. Hay que llevarlo al día a día. Revisa tus textos actuales y pregúntate si encajan con el tono que quieres transmitir. Y empieza a cambiar tu mentalidad para que el tono de tu marca se mantenga constante.

Desde MASMOVIL NEGOCIOS esperamos haberte ayudado a la hora de saber cómo definir el tono de tu marca para aumentar el impacto de cualquiera de tus campañas de marketing.

Y tú, ¿conocías la importancia de la imagen de marca?