Existen todo tipo de metodologías de marketing que pueden ayudarte a conseguir tus objetivos. Hoy queremos hablarte del modelo AIDA, un enfoque del marketing clásico que deberías conocer. Una vez entiendas este recurso comunicarás mejor, conectarás con tu audiencia y podrás elaborar anuncios, páginas de ventas o posts con intención y sentido.

Qué es el modelo AIDA en marketing

El modelo AIDA en marketing es un acrónimo que recoge las cuatro fases por las que pasa una persona antes de tomar una decisión de compra: atención, interés, deseo y acción. Este sistema lleva décadas utilizándose y ha demostrado que funciona.

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La primera fase es captar la atención. Vivimos rodeados de estímulos, anuncios y mensajes constantes, así que si no logras que alguien se detenga un segundo a mirarte, todo lo demás da igual. En esta fase entran en juego los titulares que atraen al lector, las primeras frases o incluso una pregunta bien planteada.

Una vez que tienes esa atención, el siguiente paso es despertar el interés. En este punto ya no basta con un titular llamativo. Necesitas empezar a aportar algo que conecte con un problema, una necesidad o una inquietud real del lector. Es el omento de demostrar que entiendes su situación y que lo que tienes que decir merece la pena.

Después llega el deseo. En esta fase el cliente ya sabe que tu propuesta es interesante, pero aún no ha decidido nada. Tu objetivo es mostrarle por qué tu producto o servicio puede mejorar su vida, su negocio o su situación actual.

La última fase es la acción. Comprar, suscribirse, pedir información o descargar un recurso, por ejemplo. Muchas veces se da por hecho este paso y se olvida, pero es lo más importante para cerrar la venta. Si no dices claramente qué debe hacer la persona y no se lo pones fácil, lo más probable es que no haga nada.

Ejemplo de modelo AIDA

Este modelo sigue siendo totalmente válido en la actualidad. Piensa, por ejemplo, en una página de ventas.

  • El encabezado busca captar la atención.
  • Los primeros párrafos desarrollan el interés.
  • El cuerpo del texto trabaja el deseo mostrando beneficios, casos reales o resultados.
  • Al final aparece una llamada a la acción clara.

Lo mismo ocurre con los anuncios en redes sociales, los correos electrónicos o incluso los vídeos en plataformas como YouTube. Cambian los formatos, pero la esencia sigue siendo la misma: nadie compra algo que no le ha llamado la atención ni algo que no entiende o no desea.

Desde MASMOVIL NEGOCIOS esperamos que te haya resultado útil descubrir el modelo AIDA y cómo esta herramienta te puede ayudar a aumentar el volumen de ventas en tu negocio. No dudes en aplicarlo en tus campañas para conseguir la máxima efectividad.

Y tú, ¿conocías el acrónimo AIDA?